agosto 11, 2026
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Este sábado 1 de agosto, miles de riojanos volverán a reunirse en la Ermita «El Pastor», en Punta de los Llanos, para recordar a Monseñor Enrique Angelelli y a los Beatos Mártires Riojanos Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, al cumplirse 50 años de un hecho que marcó para siempre la historia de la provincia y de la Iglesia argentina.

Más que un homenaje, la jornada será un reencuentro con el legado de un obispo que eligió caminar junto a su pueblo, defender la dignidad de los trabajadores y acompañar a quienes más necesitaban una voz que los representara. Su mensaje de justicia, paz y compromiso con los más vulnerables continúa vigente y sigue convocando a creyentes y no creyentes.

Nacido en Córdoba el 17 de julio de 1923, hijo de inmigrantes italianos, Enrique Angelelli descubrió desde muy joven su vocación sacerdotal. Fue ordenado sacerdote en Roma en 1949 y, tras casi veinte años de ministerio en Córdoba, el papa Pablo VI lo nombró obispo de La Rioja en 1968.

Su llegada significó una nueva manera de vivir la Iglesia. Recorrió cada rincón de la provincia, compartió la vida de las comunidades rurales, celebró misas en escuelas y pequeñas capillas, promovió cooperativas y alentó la organización de los trabajadores y campesinos. Inspirado en el Concilio Vaticano II y en las conclusiones de Medellín, hizo suyo un lema que sintetizó toda su misión pastoral: «Justicia y Paz».

Ese compromiso también lo enfrentó a los sectores de poder en uno de los momentos más oscuros del país. Tras el golpe de Estado de 1976, la persecución alcanzó a la Iglesia riojana. Primero fueron asesinados los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, y pocos días después, el 4 de agosto de 1976, Angelelli murió mientras regresaba desde Chamical luego de participar de sus funerales.

Durante décadas se sostuvo oficialmente que había sido un accidente de tránsito. Sin embargo, la Justicia argentina determinó que se trató de un asesinato cometido en el marco del terrorismo de Estado y condenó a los responsables por un crimen de lesa humanidad.

UN RECONOCIMIENTO HISTÓRICO

En 2018, el papa Francisco reconoció oficialmente que Monseñor Angelelli fue asesinado por odio a la fe (odium fidei), al considerar que su compromiso con el Evangelio y con los más humildes fue el motivo de su muerte. Ese reconocimiento permitió su beatificación, celebrada el 27 de abril de 2019 junto a Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, sin necesidad de acreditar un milagro, como ocurre en los casos de martirio.

Las actividades comenzarán este sábado a las 9 con la recepción de los peregrinos en la Ermita «El Pastor». A las 11 se celebrará la Santa Misa y luego habrá un almuerzo comunitario, el homenaje en el lugar del martirio y el tradicional Fogón de la Memoria, que se extenderá durante toda la jornada.

A cincuenta años de aquel crimen, La Rioja volverá a reunirse para recordar a un pastor que hizo de la cercanía con su pueblo una forma de vivir el Evangelio. El testimonio de Enrique Angelelli, junto al de Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, continúa siendo un llamado a construir una sociedad con más justicia, solidaridad y compromiso con quienes más lo necesitan.