mayo 15, 2026
Protocolo

Cada amenaza garabateada en el baño de una escuela hace un daño que va más allá del susto. Le saca a ese espacio algo innegociable: la certeza de que ahí adentro los chicos están a salvo.

Lo que se viene registrando en varias provincias y La Rioja ya tiene su propio capítulo, no es casualidad. Es un patrón. El cuchillo en la mochila, la pintada, el audio que se viraliza: son avisos. Y las redes funcionan como combustible: lo que antes quedaba en el patio, hoy da vueltas por toda la ciudad antes de que el director llegue a la escuela.

El Gobierno Provincial respondió con el Protocolo de Intervención ante amenazas escolares, bajo el lema «No es una broma, es un delito», un sistema de «triage» para medir la gravedad de cada incidente. Ya hay primeros identificados.

Es un paso. Pero un protocolo solo llega hasta donde llegan los recursos. Puede ser necesario en la emergencia, pero no reemplaza lo que de verdad hace la diferencia: equipos técnicos, profesionales de #saludMental, espacios donde un chico pueda hacer ruido antes de que ese ruido se convierta en una amenaza.

Desde Nación, la inversión en salud mental nunca alcanzó el piso mínimo que exige la Ley 26.657: el 10% del presupuesto sanitario total. Eso significa que las provincias reciben fondos que ya llegan recortados. Y cuando una provincia depende en parte de esa transferencia, los recursos que terminan llegando a ciudades como Chilecito son, en el mejor de los casos, limitados. En el peor, directamente invisibles.

El Presupuesto Municipal 2026 de nuestra ciudad suma $117.010.710.009. De ese total, la salud pública recibe $430.382.825, que representa el 0,37% del presupuesto total. Está dentro de la Secretaría de Desarrollo Social, no como secretaría independiente. Ese dinero se reparte entre atención primaria, prevención sanitaria general, asistencia alimentaria y otros programas sociales básicos. (Fuente: Presupuesto 2026. Dirección de Presupuesto, Secretaria de Hacienda y Finanzas Públicas)

¿CUÁNTO ESTÁ DESTINADO ESPECÍFICAMENTE A SALUD MENTAL? Nada.

La expresión «salud mental» no aparece en ninguno de los cuatro tomos del #Presupuesto2026 de #Chilecito. Ni como partida, ni como programa, ni como mención.

Es una ausencia que habla.

La escuela no puede hacerse cargo sola de lo que un chico trae de afuera. Pero tampoco puede exigírsele que detecte señales, contenga situaciones de riesgo y acompañe a familias y estudiantes si del otro lado no hay equipos técnicos, psicólogos, espacios de escucha. La prevención real no se improvisa en la emergencia: se construye con presupuesto, con planificación y con la convicción de que la salud mental de la juventud es una prioridad, no un lujo.

Cuando algo duele tanto, también tiene que costar.

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