El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) presentó formalmente ante la Cámara de Diputados su rechazo a la derogación del Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908), una norma histórica que regula el trabajo periodístico en el país y que ya obtuvo media sanción en el Senado. La nota fue enviada al presidente de la Cámara, Martín Menem, y a todos los bloques políticos.
¿Por qué hay preocupación? Porque, según FOPEA, eliminar la ley no sería una simple actualización, sino un “grave retroceso” para la libertad de expresión y la calidad institucional. “El Estatuto no es solo una norma laboral: también garantiza derechos fundamentales como la libertad de opinión, el acceso a fuentes de información y la estabilidad profesional, aspectos necesarios para que el periodismo pueda investigar sin presiones”.
Sin esta ley, los periodistas quedarían más expuestos a despidos arbitrarios, a restricciones para ingresar a edificios públicos o a presiones que podrían afectar la protección de sus fuentes. También temen una fragmentación federal, con condiciones desiguales según cada provincia.
El Foro de periodismo aclaran que no se oponen a modernizar la norma, reconocen que necesitan actualizarse frente a las nuevas tecnologías, pero insiste en que la solución no es eliminarla sino reformarla. “Modernización sí, derogación no”, es la postura que resumen desde la organización.
Para los periodistas que rechazan la medida, defender el Estatuto no es defender un privilegio, sino resguardar una herramienta que protege el derecho de la sociedad a estar informada. Porque, aseguran, cuando se debilita el periodismo, también se debilita la democracia.
