Quién lo diría. Un viernes 13 que, lejos de la superstición, llegó con una noticia que ¿trae alivio? comenzó el pago de la quincenita para todas las reparticiones públicas de la provincia. El anuncio, realizado a través del canal oficial, fue recibido como una bocanada de aire en medio de semanas y meses, donde el estancamiento salarial viene golpeando fuerte.
¡Ya no hay préstamo que aguante! Se escucha decir por las calles. Las familias hacen malabares, el comercio siente la falta de circulación y la economía local se resiente cuando el dinero no alcanza ni gira. En una provincia donde el empleo público tiene un peso central, cada movimiento en los salarios impacta directamente en la vida cotidiana. En este contexto, desde Casa de Gobierno trascendió que el tan esperado aumento salarial aún está en etapa de análisis. No hay porcentajes definidos ni anuncios cerrados. El equipo del Ministerio de Hacienda trabaja en simulaciones financieras para evaluar qué esquema podría aplicarse. La expectativa es grande, pero también la prudencia.
Mientras tanto, el gobernador Ricardo Quintela, este jueves, mantuvo reuniones con asociaciones de personal activo y retirado de las fuerzas de seguridad, junto al ministro Miguel Zárate. Allí se habló de necesidades, de expectativas y de la voluntad política de avanzar en mejoras salariales que puedan, al menos, acercarse a lo que los trabajadores esperan. Según se indicó, cualquier medida alcanzaría tanto a los efectivos en actividad como a los retirados.
Nadie desconoce que el escenario financiero es complejo, no solo en La Rioja sino en todo el país. Pero también es cierto que el bolsillo no espera y que cada peso cuenta. Por ahora, la quincenita trae algo de alivio y una cuota de esperanza. Quizás este viernes 13 marque el inicio de una racha un poco más favorable para quienes sostienen, día a día, el funcionamiento del Estado y la economía provincial.
