El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de 2025 cerró en 31,5%, el nivel más bajo de los últimos ocho años. Sin embargo, muchos consumidores no sintieron ese alivio en el bolsillo, ya que varios precios siguieron subiendo con fuerza.
En diciembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 2,8%, una de las subas mensuales más altas del año, lo que muestra que hacia fin de año los precios volvieron a acelerarse.
Entre los rubros que más aumentaron se destacaron el transporte, con una suba del 4%, y vivienda y servicios básicos, como agua, electricidad, gas y combustibles, que registraron un incremento del 3,4%, impulsados principalmente por ajustes en tarifas y combustibles.
Un capítulo aparte fue el de los alimentos, especialmente la carne. Según datos oficiales y relevamientos periodísticos, algunos cortes como el asado y el matambre aumentaron más del 10% solo en diciembre, y acumularon una suba cercana al 70% en el último año, muy por encima del promedio general de la inflación.
Si bien el dato anual muestra una desaceleración respecto a años anteriores, los aumentos en productos esenciales como la carne y el combustible siguen siendo un fuerte desafío para la economía diaria de las familias argentinas.
