abril 13, 2026
ADOPCION

El subsecretario de Niñez y Adolescencia de la provincia, Javier Ahumada, calificó como un hecho “agradable, excepcional y prácticamente un milagro” la reciente adopción conjunta de dos hermanos riojanos, una niña y una adolescente, un caso que volvió a visibilizar la situación de los niños y adolescentes que viven en dispositivos de cuidado en la provincia.

Ahumada explicó que, si bien no es la primera vez que ocurre, la adopción de hermanos y, sobre todo, de chicos mayores, es sumamente infrecuente, debido a que la mayoría de los aspirantes inscriptos en el Registro Único de Pretensos Adoptantes (RUAGA) prefieren niños pequeños, especialmente de 45 días a 3 años y sin discapacidades. Esa diferencia entre las preferencias de los postulantes y las realidades de los niños que esperan una familia genera —según el funcionario— “una brecha difícil de achicar”.

Ahumada remarcó que, en el caso de niños mayores o adolescentes, la opinión de ellos es determinante. “Toma vital relevancia su consentimiento según su grado de madurez y entendimiento. Es una elección mutua”, indicó. Esto hace que los procesos sean más profundos y prolongados, pero también más sólidos para ambas partes.