En un contexto de precios que no dan tregua, las consultoras privadas estiman que la inflación de septiembre superó el 2 %, rondando entre 2,1 % y 2,3 %. Sin embargo, el informe oficial del INDEC, será emitido el día 15 de octubre.Este indicador se suma al dato alarmante de La Rioja: el consumo de pan cayó un 18 % interanual. 
LA CRISIS QUE NO SE VE EN LAS ESTADÍSTICAS
La inflación no es solo un número: se traslada al mostrador de la panadería. Ese 2 % mensual hace que productos básicos como el pan se vuelva un “bien de lujo” para muchas familias. Las panaderías locales advierten que venta de facturas y tortas también se derrumbó. 
¿QUIÉN ASUME EL COSTO?
Mientras los economistas discuten cifras núcleo y tarifas reguladas, los ciudadanos ajustan su vida cotidiana: reducen el consumo de alimentos esenciales, cambian hábitos y priorizan lo básico. En La Rioja, esa realidad ya golpea fuerte. La pregunta es: ¿qué rol juega el Estado en esta ecuación?
• ¿Quién fija los techos tarifarios si los salarios quedan atrás?
• ¿Cuándo se hará efectiva una política de control real de precios básicos (no solo discursos)?
• ¿Por qué los sectores medios y populares cargan con la peor parte?
Este escenario exige respuestas claras de quienes ocupan cargos de decisión. Una inflación elevada y el hundimiento en el consumo de alimentos revelan que no basta con estimaciones: hay que corregir el rumbo hoy.

