diciembre 17, 2025
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Con el cierre del plazo para inscribir alianzas, el escenario electoral en La Rioja comienza a tomar forma. De cara a las elecciones del 26 de octubre, donde se renovarán bancas tanto a nivel nacional como provincial, estas últimas solo en Capital y algunos departamentos, la provincia se encamina hacia una competencia marcada por la polarización entre frentes consolidados y discursos que apuestan a la confrontación.

Por un lado, la ex intendenta de la Capital, Inés Brizuela y Doria, anunció en sus redes la creación del Frente Somos La Rioja, un nuevo armado opositor que busca “superar la decadencia del oficialismo local”. Este espacio incluye a la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y el ARI, en una alianza que marca distancia de La Libertad Avanza (LLA), con quienes no lograron un acuerdo.

El movimiento radical se rearma por fuera del oficialismo y también sin confluir con el espacio libertario, con una clara intención de presentar una alternativa moderada, republicana y con anclaje territorial, especialmente en la Capital, donde Brizuela y Doria aún conserva respaldo político.

Por otro lado, el oficialismo provincial inscribió el frente Federales Defendamos La Rioja, compuesto por siete partidos: el Partido Justicialista, Frente del Pueblo, Frente Renovador, Movimiento Norte Grande, Lealtad y Dignidad, Demócrata Cristiano y Kolina. Este gran frente electoral responde al liderazgo del gobernador Ricardo Quintela y buscará mantener su hegemonía tanto en el Congreso como en la Legislatura local. Según indicaron desde la Mesa de Conducción, las candidaturas se definirán respetando el principio de paridad de género, en línea con la Ley 27.412.

En el otro extremo, La Libertad Avanza, con el diputado nacional Martín Menem como su figura más visible en la provincia, buscará potenciar su base electoral con una estrategia clara: confrontar directamente con el oficialismo riojano, apelando al descontento ciudadano y a un discurso de ruptura con la política tradicional.

Así, el mapa político riojano se ordena alrededor de tres grandes polos: el oficialismo peronista bajo el paraguas de Quintela, un radicalismo que intenta reposicionarse con nuevas alianzas, y el fenómeno libertario que se expande con tono disruptivo.

Octubre se perfila como un mes decisivo, donde no solo se pondrán en juego bancas legislativas, sino también visiones opuestas sobre el presente y futuro de La Rioja. Las urnas, una vez más, tendrán la última palabra.