El Senado de la Nación aprobó este jueves un aumento del 7,2 % en las jubilaciones y un bono mensual de $110.000, con apoyo de peronistas, radicales, una representante del PRO y legisladores de bloques provinciales. El oficialismo votó en contra, consideró inválida la sesión y adelantó que la impugnará por afectar el equilibrio fiscal. La votación terminó con 42 votos afirmativos, 17 negativos y 3 abstenciones. Además del incremento y el bono, la ley incluye la prórroga por dos años de la moratoria previsional y la declaración de la emergencia en discapacidad.
La sesión estuvo marcada por la tensión cuando la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, advirtió que los dictámenes de la Comisión de Presupuesto eran inválidos por no haber sido convocados por su presidente, el libertario Ezequiel Atauche, y sostuvo que para tratar el tema se necesitaban dos tercios de los votos. La moción fue rechazada por la mayoría y el jefe del bloque Unión por la Patria, José Mayans, replicó que “solo el pleno del cuerpo puede decidir sobre los despachos de comisión”.
El proyecto aprobado replica el texto sancionado previamente en Diputados y detalla una fuente de financiamiento para su implementación. El senador Mariano Recalde reconoció que el incremento “tiene sabor a poco” y graficó que “alcanza apenas para pagar dos docenas de empanadas”, pero defendió la medida como un alivio real para los jubilados. También pidió asegurar los dos tercios para evitar un posible veto del presidente Javier Milei, quien ya vetó un aumento similar en 2023.
Con 52 votos afirmativos y 4 abstenciones queda aprobado en general el proyecto que otorga un incremento excepcional y de emergencia para las jubilaciones y pensiones abonadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social
— Senado Argentina (@SenadoArgentina) July 10, 2025
Desde la Casa Rosada advirtieron que la aprobación del paquete social implica un costo cercano al 0,8 % del Producto Bruto Interno y pusieron en duda la sostenibilidad fiscal del Estado. En paralelo, los senadores debatieron la coparticipación del impuesto a los combustibles, otro foco de tensión entre el Congreso y el Ejecutivo. La estrategia opositora busca consolidar mayorías que impidan la aplicación unilateral de recortes y ajustes, aunque el desenlace dependerá de las negociaciones políticas en las próximas semanas.
